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La prevención y promoción de la salud

La prevención y promoción de la salud de los productores, de los trabajadores, de la familia, de la comunidad y del medio ambiente rural, es una urgente necesidad que debe ser el resultado del trabajo conjunto y multidisciplinario de todos los participantes de la actividad  agropecuaria.

 

El gran desarrollo agropecuario, de la agroindustria, de los agronegocios y de la cadena agroalimentaria, han sido acompañados de una enorme oferta de capacitación y formación, en donde los integrantes de estas actividades han tenido que aprender aspectos relacionados con numerosas y variadas áreas como son: administración, economía, computación, idiomas, marketing, mecánica, entre otros, para poder llevar adelante su producción. Sin embargo existe un enorme déficit relacionado con la formación en aspectos de salud e higiene laboral en el ámbito rural, así como en salud comunitaria y ambiental.

 

En este nuevo y complejo contexto, el hombre de campo además de la formación técnica relacionada con su trabajo, necesita que se le informe y se lo forme, en aspectos relacionados, con la prevención y protección personal  y comunitaria, inocuidad de alimentos, formas saludables y sustentables  de producción, etc.

 

También es sabido que el sector rural históricamente ha sido uno de los más relegados en materia sanitaria, aunque últimamente ha habido avances en la implementación de ciertas políticas públicas de salud. Los problemas que persisten son las grandes distancias a centros poblados o a centros de alta complejidad, mal estado de las vías de comunicación, condiciones sociales de extrema pobreza, falta de educación y falta de medios e insumos, entre otros.

 

Es por todo esto que la educación, formación y prevención de los daños y de las enfermedades, sigue siendo la herramienta principal para combatir las mismas.

 

Esta prevención debe ser acorde a los grandes cambios y peligros a los que se expone el productor, el trabajador, la familia rural y las comunidades.

Pero además la actividad agropecuaria, es una de las más extendidas y por lo tanto presenta complejas interacciones, relaciones e influencias sobre todo y con todos los individuos, directa o indirectamente. Aspectos como medio ambiente, comunidades, alimentación mundial, salud pública, avances tecnológicos, energía, biotecnología, industria y muchos más, tienen a la agroganadería como uno de sus principales pilares y componentes.

 

Estas numerosas interrelaciones hacen que aparezcan discusiones, cuestionamientos y "ataques" contra la actividad, generados desde sectores que aprovechan, para fundamentar sus argumentos, el desconocimiento, la falta de investigación, de información, de estadísticas y datos confiables del ámbito agrícola y ganadero, principalmente en materia sanitaria.

 

Para revertir esta situación se debe generar información abundante y fiable, a partir del trabajo sinérgico de todas las ramas y especialidades que están involucradas en la actividad agropecuaria y así transformar al conocimiento en la mejor defensa y a la vez, instrumento de desarrollo y crecimiento del sector.

 

La actividad rural es simbiótica con las poblaciones rurales, el medioambiente, los consumidores, pueblos y ciudades y por ello obliga a tener una formación adecuada en manejos responsables y saludables de la producción.

 

Es fundamental, destacar e impulsar el rol del productor agricultor y ganadero como proveedor y hacedor de alimentos, generador de riqueza, bienestar y desarrollo económico en su región, y celador de los recursos renovables y naturales del ambiente donde vive y trabaja. Por ello, se debe buscar mejorar sus condiciones y medio ambiente de trabajo a través de la implementación de prácticas seguras, higiénicas y saludables.

 

Por todo ello, debemos concentrar la información sanitaria relacionada con el sector rural y agropecuario en un contexto dedicado a su análisis e investigación de manera completa, colaborando en ello todos los especialistas de las distintas ciencias, que si bien actualmente se hallan trabajando en estos temas lo hacen de manera atomizada, perdiendo efectividad y fuerza a la hora de conseguir resultados. La importancia y la necesidad de trabajar y cooperar en forma intersectorial, multidisciplinaria y activa es lo que debemos destacar y lograr.

 

La agromedicina, como nuevo concepto aglutinante de las más variadas especialidades académicas relacionadas con el medio rural, no existe en nuestro país, aunque sí en Estados Unidos, países de Centroamérica, Asia y Europa y si bien en cada uno tiene sus propias características, debemos entender de la necesidad de su reconocimiento en nuestro medio.

 

Siguiendo los lineamientos de la Asociación mundial de medicina agrícola y rural, el accionar de la agromedicina, se debe caracterizar, por tener un enfoque multisectorial y sus objetivos centrarse en: (1) diseminar información y motivar a los pobladores del campo en la búsqueda de cambios actitudinales y comportamentales hacia los hábitos y prácticas seguras de trabajo y de vida; (2) impulsar y facilitar el acceso a recursos económicos y sociales suficientes; y,(3) fomentar la actividad y el empoderamiento de los individuos y las comunidades para lograr disfrutar de vidas saludables en el campo.


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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La prevención y promoción de la salud

La prevención y promoción de la salud de los productores, de los trabajadores, de la familia, de la comunidad y del medio ambiente rural, es una urgente necesidad que debe ser el resultado del trabajo conjunto y multidisciplinario de todos los participantes de la actividad  agropecuaria.

El gran desarrollo agropecuario, de la agroindustria, de los agronegocios y de la cadena agroalimentaria, han sido acompañados de una enorme oferta de capacitación y formación, en donde los integrantes de estas actividades han tenido que aprender aspectos relacionados con numerosas y variadas áreas como son: administración, economía, computación, idiomas, marketing, mecánica, entre otros, para poder llevar adelante su producción. Sin embargo existe un enorme déficit relacionado con la formación en aspectos de salud e higiene laboral en el ámbito rural, así como en salud comunitaria y ambiental.

En este nuevo y complejo contexto, el hombre de campo además de la formación técnica relacionada con su trabajo, necesita que se le informe y se lo forme, en aspectos relacionados, con la prevención y protección personal  y comunitaria, inocuidad de alimentos, formas saludables y sustentables  de producción, etc.

También es sabido que el sector rural históricamente ha sido uno de los más relegados en materia sanitaria, aunque últimamente ha habido avances en la implementación de ciertas políticas públicas de salud. Los problemas que persisten son las grandes distancias a centros poblados o a centros de alta complejidad, mal estado de las vías de comunicación, condiciones sociales de extrema pobreza, falta de educación y falta de medios e insumos, entre otros.

Es por todo esto que la educación, formación y prevención de los daños y de las enfermedades, sigue siendo la herramienta principal para combatir las mismas.

Esta prevención debe ser acorde a los grandes cambios y peligros a los que se expone el productor, el trabajador, la familia rural y las comunidades.

Así vemos que los adelantos en la manera de implementar la agricultura, la ganadería, los avances tecnológicos, los nuevos agroquímicos, los alimentos modificados genéticamente, el cambio climático, etc., han generado la aparición de nuevos riesgos y enfermedades para los productores rurales y todos los participantes de la cadena agrícola, ganadera e industrial, hasta llegar a poder afectar finalmente a los consumidores y la población en general.

Ejemplos de ello es la gripe aviar, la gripe porcina, intoxicaciones alimentarias, enfermedades por nuevos agroquímicos, lesiones y enfermedades laborales, enfermedades asociadas al cambio climático como la leptospirosis, leishmaniasis, dengue, cáncer de piel, etc.

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